Para elegir bien una empresa de desarrollo de software, pregúntale por la propiedad del código, si el presupuesto es cerrado, cómo y cuándo verás el avance, quién será tu interlocutor, qué proyectos reales puede enseñarte y qué ocurre tras la entrega. Las respuestas, por escrito y sin rodeos, valen más que una presentación vistosa o una tarifa baja.
Por qué conviene preguntar antes de firmar
Un desarrollo a medida es una relación de meses, a veces de años. Cambiar de proveedor a mitad de camino es caro y lento, y los problemas casi nunca se ven en la propuesta comercial, sino en lo que no dice. Las doce preguntas siguientes están pensadas para sacar a la luz esos detalles antes de comprometerte.
Puedes usarlas en una reunión o enviarlas por escrito a cada empresa que compares. Si una pregunta incomoda, ya has aprendido algo.
Propiedad y contrato (preguntas 1 a 4)
1. ¿De quién será el código cuando termine el proyecto?
Es la pregunta más importante. Si el código no es tuyo, dependes del proveedor para cualquier cambio futuro. Exige que quede escrito que el código, el contenido y los accesos pasan a ser tuyos al terminar.
2. ¿A nombre de quién se registran el dominio y las cuentas?
El dominio, los servicios de alojamiento, las tiendas de aplicaciones y las cuentas de terceros deben estar a tu nombre, no al de la agencia. Es una comprobación sencilla y evita el bloqueo más habitual.
3. ¿El presupuesto es cerrado o por horas?
Un presupuesto cerrado fija alcance, plazo e importe antes de empezar. El pago por horas puede tener sentido en proyectos muy inciertos, pero te deja sin techo de gasto. Para entender qué influye en la cifra, lee qué determina el coste de un software a medida.
4. ¿Cómo y cuándo se paga?
Lo sano es pagar por fases ligadas a hitos acordados por escrito, de forma que cada pago corresponda a algo que ya has visto funcionando. Desconfía de pagar todo por adelantado o de calendarios que no dependen de entregas.
Proceso y comunicación (preguntas 5 a 8)
5. ¿Cómo voy a ver el avance real?
Un informe que dice «va todo bien» no es avance. Pide demos periódicas del software funcionando y acceso a lo que se vaya construyendo. Así detectas desviaciones pronto, cuando corregirlas es barato.
6. ¿Quién será mi interlocutor y qué disponibilidad tiene?
Necesitas saber con quién hablas, cuánto tarda en responder y qué pasa si esa persona no está. Una empresa que no define esto de entrada suele improvisarlo después.
7. ¿Qué ocurre si cambian los requisitos?
Cambiarán, porque al ver el producto aparecen ideas. Pregunta cómo se valoran los cambios, cómo se acuerdan y cómo afectan al plazo y al coste. La respuesta ideal es un procedimiento claro, no un «ya veremos».
8. ¿Qué recibo exactamente en la entrega?
Además del software, deberías recibir documentación, formación para quien lo vaya a usar y los accesos. Sin eso, un proyecto «terminado» te deja a ciegas.
Experiencia y tecnología (preguntas 9 y 10)
9. ¿Qué proyectos reales parecidos al mío puedes enseñarme?
Pide ver trabajos reales y, si es posible, probarlos. Nosotros, por ejemplo, hemos desarrollado Parking Barajas (reservas online de parking en el aeropuerto de Madrid con calculadora de precios y cupones), Alexis Epalza (tienda online de máquinas de tatuaje con pago multidivisa) e Ingrid Travel (agencia de viajes con buscador y reserva de vuelos), además del producto propio Dermys, un software de gestión para clínicas estéticas. Una empresa seria enseña lo que ha hecho sin que insistas.
10. ¿Qué tecnología vas a usar y por qué?
La respuesta debe ser razonada y comprensible: tecnologías extendidas, con comunidad y relevo posible. Si te proponen algo exótico o propio de la agencia sin justificarlo, pregunta qué pasaría si dejas de trabajar con ellos. Para móviles, te ayudará app nativa, híbrida o PWA.
Después de la entrega (preguntas 11 y 12)
11. ¿Cómo funciona el mantenimiento y tiene permanencia?
El software necesita actualizaciones, copias de seguridad y correcciones. Pregunta qué incluye el mantenimiento, cuánto cuesta y si puedes cancelarlo cuando quieras. Lo razonable es que sea opcional y sin permanencia. En web, aquí tienes qué incluye un mantenimiento web.
12. ¿Qué pasa si decido cambiar de empresa?
Una empresa segura de su trabajo no teme esta pregunta. Si el código, la documentación y los accesos son tuyos, otro equipo podrá continuar sin empezar de cero. Si la respuesta es evasiva, tienes tu respuesta.
Señales de alarma y cómo respondemos nosotros
Además de las respuestas, fíjate en el comportamiento durante la venta:
- Un precio muy por debajo del resto, sin explicar qué se deja fuera.
- Presupuesto sin desglose de alcance, o con funciones descritas de forma vaga.
- Prisa por firmar o descuentos que caducan «hoy».
- Incapacidad de enseñar proyectos reales ni de explicar qué hizo la empresa en ellos.
- Cláusulas de propiedad confusas o permanencias largas en el mantenimiento.
- Respuestas que no hablan de tu problema, solo de tecnología.
Cómo respondemos nosotros
Dicho de forma directa, estas son nuestras respuestas. El código, el contenido y los accesos son tuyos al terminar y el dominio se registra a tu nombre. Trabajamos con presupuesto cerrado, plazos y tecnología detallados en una propuesta que entregamos en 48 horas tras una consulta gratuita de 30 minutos por videollamada. El pago se divide en fases según hitos acordados por escrito, el desarrollo incluye demos periódicas y entregamos con formación y documentación. El mantenimiento es opcional y sin permanencia. Puedes ver cómo trabajamos en nuestras preguntas frecuentes.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor una agencia grande o una empresa pequeña?
No hay una respuesta única. Importa menos el tamaño que la claridad de las condiciones, la experiencia en proyectos parecidos y que tengas un interlocutor estable. Una empresa pequeña puede ofrecer trato directo; una grande, más recursos. Compara las respuestas a las doce preguntas, no el tamaño de la plantilla.
¿Cuántas propuestas conviene pedir?
Entre dos y tres suele bastar. Más propuestas generan ruido y comparaciones imposibles si cada empresa interpreta el proyecto de forma distinta. Dales a todas la misma información, para comparar alcance con alcance, y fíjate en cómo plantean las dudas, no solo en el importe final.
¿Debo exigir un contrato por escrito aunque el proyecto sea pequeño?
Sí. Un contrato o propuesta firmada con alcance, plazos, pagos por hitos y propiedad del código protege a las dos partes y evita malentendidos. Cuanto más pequeño es el proyecto, más fácil es dejarlo claro en pocas líneas, y más caro resulta no hacerlo si surge un desacuerdo.
¿Quieres comparar nuestras respuestas con las de otras empresas? Reserva una consulta gratuita de 30 minutos por videollamada y haznos estas doce preguntas. Te contestamos sin compromiso y, si encaja, te enviamos una propuesta cerrada en 48 horas. Cuéntanos tu proyecto cuando quieras.